05
octubre

Muerte de una mascota: ¿Cómo ayudar a tus hijos a lidiar con la pérdida de su mascota?

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Para un niño, lidiar con la pérdida de su mascota no es tarea fácil. Despedirse de un compañero, que forma parte de tu familia, es sumamente arduo; en especial a una corta edad. Aunque el duelo es diferente en cada persona, como padres, podemos intentar suavizar un poco el proceso para nuestros hijos.

Los niños suelen compartir una relación de hermanos con sus mascotas. No hay nada inusual en considerar a tu animalito parte de tu familia.

Cuando tu hijo se encuentra triste, su mascota puede proporcionarle el consuelo de un mejor amigo y compañero. Del mismo modo, si tu hijo se porta mal y lo regañas, la mascota de la familia es un aliado que escucha su versión de la historia, o simplemente lo acompaña. Incluso cuando te encuentras ocupado y no puedes pasar ese tiempo con él, su mascota le puede proveer un sentido de seguridad y compañía. Así como en las noches, que si tu hijo se asusta por sombras o monstruos en el armario, su mascota puede acurrucarse con él y reconfortarlo.

La relación de un niño con su mascota crece cada día. Él puede enseñarle a amar, confiar, a desarrollar la responsabilidad y a ganar autoestima. Emocionalmente, la muerte de una mascota puede ser inquietante y agobiante. Como adultos, es común intentar proteger a los niños del duelo. Puede que consideremos que es un problema “de adultos” y que no deberían lidiar con ello. Sin embargo, en un intento por cumplir con nuestras ocupaciones diarias, muchas veces podemos trivializar la pérdida de ese ser tan querido para nosotros, pero sobretodo para nuestros niños. Al hacerlo, no le proporcionamos el respeto, la compresión o la atención necesaria.

El duelo por la muerte de una mascota ayudará a tu hijo a aprender a lidiar con situaciones de este tipo en un futuro de una forma saludable. Él podrá estar mejor preparado para lidiar con la muerte, siempre y cuando, la experiencia a una temprana edad sea tratada de forma saludable, realista y con mucha comprensión de nuestra parte.

Quieras o no, tú eres la guía de tu hijo y debes compartir con él los aprendizajes y el proceso curativo.

 

 

Hablar sobre la muerte


Como padres y adultos, tenemos la obligación de iniciar la educación sobre la muerte en nuestros hijo. Siempre de una forma constructiva, claro está.

La respuesta de los infantes frente a la muerte es más completa, además de incomprendida que la de un adulto. Por esto, es necesario educarlos sobre el tema y explicarles que es una parte inevitable de la vida. Esta educación puede ser una experiencia de crecimiento personal y una ocasión para una mejor formación.

Si tu mascota fue diagnosticada con una enfermedad o tiene alguna lesión que puede resultar en la muerte, necesitas discutir sobre la muerte de la mascota y sobre el duelo con tu hijo de inmediato, antes de que la mascota perezca. Quizás puedas llegar a sorprenderte con la disposición y la conciencia de tu hijo al discutir sobre enfermedades terminales, lesiones o la muerte.

Si la mascota de la familia está enferma o lesionada y se debe tomar una decisión sobre la eutanasia, ésta debe ser tomada incluyendo a tu hijo, no al margen de él. No decimos que sea algo fácil, puede ser un momento incómodo y desagradable. Pero ayuda a sacar emociones que de otra forma pueden ser suprimidas o incomprendidas. Explícale la razón por la cual piensas que es la decisión correcta y comparte tus sentimientos. Los niños que todavía no pueden hablar no tienen que sentarse a presenciar la hora de tomar la decisión pero si necesitas informarles el lugar al que irá su querida mascota y por qué.

 

 

Muchos adultos hablan con sus hijos sobre la muerte y les afirman que su mascota renacerá, o que al menos el espíritu del animalito continuará acompañándolo. Si tu hijo está en la edad de entender, quizás quieras compartir, de una forma básica, teorías sobre lo que sucede después de la muerte física. Una idea es usar el formato de “cuentos de hadas” para los más jóvenes. Puedes contar una historia, que tenga que ver con la muerte, involucrando tus creencias espirituales. Esto puede ayudar a tu hijo a entender de mejor forma que la muerte forma parte de la vida.

Es importante resaltar que intentes evitar detalles gráficos sobre la pérdida de su mascota, de su autopsia, etc. Estos datos tan específicos pueden asustar a tu hijo. Intenta responder todas la preguntas que tenga de una forma simple. Sin embargo, no simplifiques demasiado. Como por ejemplo: “Fifi se fue en un viaje largo” o “Toby estaba enfermo y se tuvo que ir”. Este tipo de explicación no es positiva o constructiva para tu hijo.

 

 

Sugerencias


La mejor forma de iniciar la conversación es preguntarle a tu hijo qué piensa que es la muerte. Puede tener una idea confusa sobre el tema, basada en caricaturas u otras influencias. O puede que te sorprenda con un concepto astuto. Basándote en la respuesta que te dé, puedes determinar cuánto explicar y cómo hacerlo. Intenta usar una explicación directa y franca. De este modo, tu hijo será capaz de comprender qué ha pasado y que los sentimientos de duelo y luto son normales.

 

 

Incluso puedes preguntarle cosas y esperar su respuesta. Como por ejemplo: “Max estaba enfermo y murió, ¿sabes qué es morir?”. También puedes usar frases que lo ayuden a comprender que sus emociones son naturales y que estás ahí para ayudarlo. Ejemplo: “sé que estás dolido y que extrañas a Max, pero quiero que sepas que te comprendo y que estoy aquí para ti y para contestar cualquier duda que tengas”.

La respuesta a la pérdida de su mascota difiere entre los niños. Esto depende de la edad y el desarrollo intelectual que pueda tener. El duelo de tu hijo puede variar entre una respuesta casi inexistente o una bastante severa. Existen casos en que los padres se encuentran atónitos ante una respuesta inesperada. En todos los casos, la muerte debe ser explicada con asertividad, no como algo malo o que haya que temer. Reconócele a tu hijo que la muerte puede ser inquietante y que su respuesta es normal.

Tu hijo se beneficiará de tu ejemplo. Tu eres la guía principal. Trata su duelo seriamente y comparte tus sentimientos. Procede con cuidado y de forma gentil, e intenta responder las preguntas que tenga de la mejor forma posible. Las conversaciones que tengas con él sobre la muerte de su mascota pueden ayudarlo a lidiar mejor con la muerte de algún ser humano, que sea cercano a él, en el futuro.

 

“¿Dónde está mi mascota ahora?”


Es normal que los niños pregunten dónde está su mascota. Esta respuesta varía dependiendo de tus creencias espirituales. Siempre intenta darle una respuesta a tu hijo. Evita decirle que no lo sabes, ya que esto lo dejará sintiéndose perdido.

 

 

Asimismo, existe la posibilidad de que le pregunte a otro adulto la misma pregunta. En este caso,  puede que obtenga una respuesta diferente a la que tu le otorgaste. Debes explicarle que las personas tienen diferentes creencias sobre la vida después de la muerte, pero que estás de acuerdo con que la muerte no es el final, sino una transición.

Lo mejor es informarle a tu familia y amigos cercanos qué le has dicho sobre la muerte y el duelo a tu hijo. Puede que las demás personas tengan buenas intensiones pero que le den respuestas confusas o que no sepan la mejor forma de responder.

Explícales que intenten evitar respuestas como: “tu mascota enfermó y murió”, ya que el niño puede creer que cualquier persona cercana a él que enferme morirá. Esto puede crear una fobia.

Del mismo modo, se puede evitar: “tu mascota se fue a dormir”, ya que puede asociar el sueño con la muerte. El resultado puede ser otra fobia. Si le dicen que: “su mascota huyó de la casa”, el niño puede esperar por el retorno con preocupación. Esto puede crear sentimientos de abandono, traición y ansiedad.

Los niños entienden las cosas de forma literal. No te sientas avergonzado de llorar y de expresarte si sientes que las lágrimas vienen a tus ojos. Los niños necesitan sensibilizarse a las emociones de los demás.

Tu hijo confiará más en ti si le haces sentir que lo que siente es real. También demuéstrale, en lo posible, que estás atento a su confusión y su dolor.

 

 

¿Cómo puedo ayudarlo?


 

 

La autora del libro: “Pet Loss, A Spirtual Guide”, Julia Harris, sugiere lo siguiente:

  1. Estimula el recuerdo positivo de la mascota a través de fotografías.
  2. Incita a tu hijo a escribirle una carta a su mascota.
  3. Busca un espacio para recordarlo. Puede ser un estante dedicado a la mascota o un estilo de santuario.
  4. Visita una librería y consulta libros sobre muerte para niños.
  5. Llama a tu veterinario y pregúntale si podría hablar con tu hijo.
  6. Haz una ceremonia de despedida. Como un funeral o un entierro.
  7. Coméntale sobre la muerte de la mascota a su maestra o maestro. De este modo puede estar atento de signos de angustia en tu hijo. Incluso puede dar una lección sobre la pérdida de mascotas en clase.

La muerte de una mascota puede ser dolorosa y agobiante. Sin embargo, es posible tratarla de forma que tu hijo pueda comprenderla y seguir adelante. Lo importante es que le expliques y contestes todas sus dudas, así como también que seas abierto sobre tus sentimientos. No dudes que al hacerlo, lo estarás protegiendo.

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