12
agosto

Miedo al veterinario ¿Qué podemos hacer para evitarlo?

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Muchos de nuestros animalitos sufren a la hora de ir al médico. El miedo al veterinario suele ser común en las mascotas.

En el caso de los gatitos , los arañazos, intentos de escapada y maullidos, son parte del orden del día a la hora de una visita médica. La agilidad gatuna, junto con su tamaño, les posibilita esconderse en espacios pequeños o subirse en sitios altos para que no puedas alcanzarlos.

En el caso de los perros, y según su tamaño y raza, la cosa puede complicarse. La ansiedad de los caninos puede llevarlos a intentar cualquier cosa para evitar la temible visita al médico.

Sin embargo, en tus manos puede estar la solución para el miedo al veterinario. A continuación te contamos algunas tácticas que puedes poner en práctica, antes y durante su cita médica que sin duda ayudarán a controlar y, esperemos, incluso eliminar este problema.

Gatos


Lo más importante es que evites estresarte. Si el evento crea tensión en ti, tu minino de seguro lo sentirá y tendrá miedo de ir al veterinario. Si te sientes seguro, transmitirás esa sensación a tu gatito y será una situación más fácil de controlar.

Preparación antes de la cita

 

 

 

Si puedes, evita la palabra veterinario. El gato es un animal muy inteligente, así que será cuestión de tiempo para que empiece a asociar las palabras que mencionas con el lugar en el que lo manipula el médico.

Está claro que algunas veces deberás hacer uso de la palabra, pero en lo posible lo mejor es intentar con sinónimos que eviten esta asociación.

 

 

Evita esperar al último minuto para sacar el transportador de tu minino. Intenta colocar su transportador cerca del lugar donde duerme unos días antes de la ida al veterinario. Si es posible pon una manta o juguete dentro, de este modo, tu gato tendrá la oportunidad de entrar y salir varias veces y no se sentirá presionado cuando llegue la hora. Asimismo juega con él cerca del transportador para que no lo asocie con un paseo desagradable.

 

 

Si tu gato es nervioso en extremo, existen productos para rociar en la manta, que calman a tu minino. Estos productos son eficaces en condiciones de mucho estrés, como en viajes, mudanzas, o la visita al veterinario. Se trata de una copia sintética de las feromonas faciales de los gatos, como las que nos dejan al rozarnos con su cara.

Solo hay que echar este spray en el kennel 30 minutos antes de salir de casa.

 

En el veterinario

 

 

Cuando ya estés allí, tu gatito sabrá donde se encuentra. Es por eso que antes de que sienta miedo, debes intentar calmarlo.

 

 

Es importante que nunca abras el contenedor de tu gato hasta que te encuentres dentro de la consulta. Por lo general, las salas de espera son fuente de ansiedad para los animales. Pueden sentir miedo e incluso intentar escaparse.

Lo mejor es hablarle en un tono suave, como cuando le hablamos a un niño pequeño.

Cuando llegue la hora de entrar, abre la cesta y saca a tu gato con cuidado. Mientras lo dejas salir acarícialo y confórtalo, pero siempre sujetándolo con firmeza para evitar que salte. Recuerda, es importante darle cariño durante todo el proceso.

 

 

Mientras el veterinario lo examina mantente en su campo de visión. Tenerte en la sala le dará seguridad y protección.

 

 

Durante la consulta y también después, debes premiar su buen comportamiento. Puedes hacerlo con palabras bonitas, caricias o snacks para gatos. Esta simple acción conseguirá que tu minino asocie la ida al veterinario con algo positivo.

 

 

Como siempre, lo primordial es tener paciencia. Así como los humanos a veces experimentan miedo al visitar algunos médicos, los animalitos también pueden sentirse ansiosos ante lo desconocido. Manteniendo la calma todo pasará rápido y casi sin darte cuenta.

Perros


Los perritos que sienten miedo durante las visitas al veterinario son muchos. La veterinaria Natalia González afirma que “el miedo al veterinario se encuentra entre las fobias más frecuentes en perros, junto con el temor a los ruidos y petardos o la ansiedad que sienten a la separación de sus dueños”. Sin embargo, existen maneras de reducir este miedo al veterinario en los caninos.

 

Preparación antes de la cita

 

 

Si llevas a tu perrito en carro, intenta que éste no sea el único momento que tu amigo pase en el auto. Si es así cada vez que vea el carro se mostrará resistente. Intenta darle una vuelta de vez en cuando y a sitios diferentes.

 

 

Tómate un tiempo para dar un largo paseo y jugar con tu perrito antes de su cita, en especial si es de raza grande. De este modo, no acudirá a su cita con la energía a tope, la drenará y estará más relajado y cansado.

 

 

Para evitar el miedo al veterinario es importante que seas tu el que lo lleve a sus revisiones. Intenta llevarlo cada seis meses como rutina y no sólo en el caso de alguna urgencia. De este modo, el sitio se le hará familiar.

Al igual que los gatos, intenta no ponerte nervioso o tu perrito lo sentirá y se llenará de ansiedad. Asimismo la elección de su veterinario es de vital importancia. Que el veterinario sea cariñoso y profesional es una obligación.

 

Cuando entres a la consulta es importante acariciarlo y proporcionarle confianza y seguridad. Así como también es necesario que tu relación con el médico sea cordial, ya que tu can es capaz de sentir el tono de las personas y se sentirá más calmado.

 

Durante el chequeo médico mantente en el campo de visión de tu perrito. Como mencionamos con los gatos, tu presencia lo calmará.

 

 

Para que pueda asociar el veterinario con algo bueno, lleva premios comestibles y dáselos por su buena conducta. Incluso puedes darle algunos en la sala de espera para calmarlo y entretenerlo.

 

 

Si ya lo has intentado todo y aún es muy miedoso, puedes intentar buscar un veterinario que vaya a tu hogar. Este tipo de consultas suele ser más relajante para los peluditos de la casa, ya que no conllevan un traslado o un lugar extraño.

 

 

No siempre es posible tener el control sobre el miedo que sienten nuestras mascotas a la hora de ir al veterinario, sin embargo está en tus manos hacer que el hecho sea lo menos traumático posible. Esperamos que su próxima visita sea una feliz y positiva.

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