26
marzo

EVITA PROBLEMAS DE AGRESIVIDAD EN EL PERROS ADOPTADO

Por: Judith Hernández / @providaunimet 

 

La mayoría de las veces usamos el término agresividad para definir todo comportamiento del perro que lo haga comportarse de forma posesiva, dominante, y no logramos corregir el problema de conducta del perro por un mal diagnóstico. En términos generales, la agresividad puede definirse como ataques (mordidas), intento de ataques o amenaza de ataque por parte de un perro a otro animal (o humano) y a veces la raíz del problema es miedo, estrés o ansiedad e incluso algún tipo de problema orgánico.

A veces los perros que han pasado mucho tiempo en albergues, perreras o que han estado por su propia cuenta deambulando durante largo tiempo o incluso en una casa donde los mantienen como cosas en un jardín, cuando finalmente tienen un hogar cariñoso, comprometido, conservan por cierto tiempo un comportamiento de protección de sus recursos que los impulsa a hacer cualquier cosa para sobrevivir (por ejemplo, amenazar con morder si alguien o algún perro se acerca a su comida).

 

El perro con esta historia no quiere que nadie compita por sus recursos (comida, juguetes, territorio e incluso la persona que el perro identifica como su gran proveedor de bienestar) por lo que asusta (gruñendo, mostrando los dientes) a cualquiera que en su mente represente una amenaza.

 

Solucionar este problema de conducta requiere el apoyo de un profesional en comportamiento canino que use técnicas de entrenamiento positivo pues necesitamos enseñarle al perro asociaciones positivas para recibir aquello que desea. Si nuestro perro adoptado protege su comida de extraños necesitamos enseñarle, por ejemplo, que ese recurso (la comida) siempre la obtendrá, que no hay por qué salir a buscarla ni defenderla de ninguno, hay en cantidad suficiente, etc.

 

Esto lo aprenderá el perro con el tiempo, con la constancia, con cariño. EL profesional en comportamiento canino hará ejercicios con el perro que le permitan aprender que una mano que se acerca al plato puede dar comida y no quitarla.

 

Lo más importante a recordar es que el perro es un ser vivo como nosotros que puede aprender de las consecuencias de su comportamiento.  Cuando adoptamos un perro debemos ser el cambio positivo en su vida, el cambio en sus experiencias.

 

Judith Hernández

Entrenadora certificada y asesora en comportamiento canino,

Presidente de Provida Animal.

0414-1369975

judithhernandez@hotmail.com

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