15
Julio

LA MANERA MÁS FÁCIL DE DARLE UNA PASTILLA A TU PERRO

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Darle pastillas a un perro no es algo tan fácil como se puede pensar, ya que todos los que compartimos nuestras vidas con un perro sabemos lo difícil que resulta que nuestro amigo ingiera medicamentos, por lo que si eres de los que te enfrentas a ello por primera vez, no dejes de leer estos consejos, esperando que con un poco de suerte consigas medicarlo correctamente.

 

Es muy importante que te mantengas tranquilo y no estés nervioso por acercarte a tu perro con una medicina. Si te desesperas o estás tenso tu perro lo sentirá y te será difícil de controlarlo

 

ESCONDE LA PASTILLA

 

Normalmente, es la opción más cómoda aunque no olvides que si al perro no le gusta lo que tiene en la boca lo escupirá,  recuerda que los animales suelen olfatear su alimento por lo que normalmente la detectan y no se lo comen, es por eso que es muy importante “maquillar” el sabor de la pastilla escondiéndola en algo que le guste (un pedazo de salchicha, un cuadrado de queso, un pedacito de pollo hervido  o albóndigas pequeñas de carne molida) esto hará que acabe tragándosela sin darse ni cuenta (asegúrate que sean trozos pequeños porque así los perros no tienen que masticar y detectar el sabor de la pastilla)

Procura darle primero un pedacito sin pastilla, de manera que ya esté deseando con ansias el siguiente y lo devore sin darse cuenta del engaño. Mejor aún: mantén preparado un tercer pedacito para que ni le dé tiempo a reaccionar.

 

MACHACA LA PASTILLA

 

Puedes probar a partirla en dos, o a machacarla y mezclarla después con su comida, también agarrarla y triturarla entre dos cucharitas, mezclarla con un poco de agua y dársela con una jeringa. Siempre y cuando el veterinario te diga que es posible.

 

SI NADA FUNCIONA, MÉTELA DIRECTAMENTE EN SU BOCA

 

“Si ninguna de las anteriores surge el efecto deseado, toca aplicar las técnicas más incómodas” Ábrele el hocico (asegurándote de no lastimarlo ni lastimarte tú) sujetándolo por la mandíbula o la maxila (en función del tamaño del perro) aguarda a que realice un gesto similar a una arcada. Introduce justo en ese momento la pastilla en la parte de atrás de la lengua  (esto asegura que se la tome, ya que, al hacer el movimiento de intentar escupirla empujará la pastilla rumbo al estómago) cierra su boca firmemente, pero sin precipitarte, teniendo cuidado con su lengua para evitar que se la muerda. La deglución de la pastilla suele ser inmediata, pero si no es el caso, con la boca de tu mascota cerrada, masajea su cuello para provoca que la trague. Eso sí “desconfía” los perros son maestros en el arte de escupir pastillas, por lo que estate un poco con él y asegúrate que no te está intentando engañar. Y por supuesto, prémiale si se muestra receptivo.

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